Playas de Tolú y Coveñas
Ubicadas en el Golfo de Morrosquillo y separadas solamente por veinte kilómetros, se encuentran las poblaciones de Tolú y Coveñas; la primera ofrece un ambiente comercial y noches de rumba; la segunda invita a descansar; viva una experiencia dual en el departamento de Sucre.

Tolú disfrute de la brisa y compre artesanías


Este municipio cuenta con una particularidad, es uno de los sitios más económicos para disfrutar del mar Caribe. De día o de noche se puede sentar en el malecón, tomarse una cerveza y disfrutar de la brisa que acompaña con su sonido los vallenatos del ambiente. De gente alegre y servicial este destino le permitirá conocer la hospitalidad costeña. En Tolú puede adquirir artesanías y productos para la playa en la gran cantidad de almacenes que se ubican cerca del malecón; compre el famoso sombrero “vueltiao”, un recordatorio de su visita, o collares hechos de conchas de mar. Un elemento particular de este pueblo es el de los “bicitaxis”, un medio de transporte económico y divertido, por $2.000 pesos por persona puede realizar una vuelta de veinte minutos, eso sí más de cuatro deben ayudar a pedalear. En el parque principal existen diferentes puestos de comidas rápidas, cajeros automáticos y mini mercados en los que se puede abastecer para los largos y felices días en la costa.

Coveñas, deportes náuticos y descanso


En Coveñas las playas son extensas y la arena amarilla; Las olas del mar no son tan fuertes y la brisa hace que las palmas bailen cadenciosas una danza que relaja a quien las observa. Este sitio es ideal para escaparse del bullicio y disfrutar de un día tranquilo. Si lo que desea es acción, puede elegir una gran cantidad de deportes náuticos para hacer de su contacto con el mar una experiencia diferente. Para los amantes de la gastronomía en estas playas es tradicional la venta del seviche de camarón, preparado con maestría por los lugareños y para ser disfrutado con mucho limón. Al probar este manjar es inevitable el cerrar los ojos y sentir el sabor puro; una experiencia sensorial que se completa con el sonido del mar. El promedio de este plato es de $5.000 a $7.000 pesos. La extensión de las playas facilita la realización de largas caminatas; póngase un objetivo, encontrar pequeños crustáceos o simplemente reflexione sobre la vida que se merece, pues ya lo está cumpliendo en Coveñas.